Un Bráhmana de Pushkar

Vista del Lago de Pushkar

Había llegado a este sugerente enclave, la pequeña ciudad Santa de Pushkar, el día anterior y tras un primer recorrido por sus calles haciendo fotos de todos los rincones y personajes posibles... observé que según se mostraba en ese momento la orientación del Sol, podría realizar unas bonitas fotos con la luz del amanecer en el lago "sagrado"... así que a la mañana siguiente, me levante muy temprano para dirigirme hasta este lugar con la intención de realizar algunas fotografías.
Al salir del hotel donde me hospedaba, el recepcionista me obsequió con unas flores para que pudiera hacer mis ofrendas en el lago, todo un detalle... me dije.


Todo parecía acontecer según lo había previsto, el momento era idóneo y la luz era muy agradable, además el lugar estaba todavía bastante solitario, los comercios de los alrededores, aún estaban abriendo sus puertas y tan solo se vislumbraban en los aledaños del lago, a unos pocos devotos realizando sus oraciones. Tenía que aprovechar aquel momento mágico antes de que comenzaran a venir los cientos de visitantes y peregrinos que allí se congregan cada día.
...De pronto, casi surgido de la nada se me acerca un personaje que también me obsequia con flores, para ofrendarlas en el lago... que persona más amable pensé. Viendo tanta devoción, decidí tomarme un momento de reflexión y realizar una ofrenda a los seres queridos que ya no me acompañan en este mundo de manera física, con las flores que me habían proporcionado en el hotel y ahora aquí, en las vacías escalinatas de acceso al lago... pero cuando me disponía a depositar las flores que me habían obsequiado en el agua... aquel último personaje de tan "amable" gesto, se me acerco de nuevo informándome de que él era un "brahmán" y que por tanto tan solo a través de él podría realizar mi ofrenda... a cambio de 200 rupias, claro.
Decline muy cordialmente su ofrecimiento, explicándole que no me hacía falta y que además prefería hacerlo yo solo y en silencio, pero esto al parecer no entraba en sus planes y comenzó a darme "la lata"... que si esto no podía hacerse así, que si solo ellos tenían esta potestad, que si no podía hacer fotos, etc, etc... I am a brahmán... me decía, mostrándome a modo de "credencial", el hilo ó cordón sagrado que estos suelen llevar atravesando su dorso.
La situación, se me estaba haciendo de lo más incómoda, yo a mi vez le mostré mis "credenciales" de reportero gráfico, para explicarle que si bien no podía usar el lago para mis ofrendas, al menos si podía hacer fotos... pero el personaje, seguía con la misma canción... I am a brahmán, no pudiendo soportar más su insistente acoso y con notables signos de creciente enfado... le increpé... you are a brahmán? ...look at me, I am God... y con no muy amistosos modales le obligé a que se apartara de mi lado... no haría fotos ni ofrendas, pero tampoco permitiría que siguiera dandome el sermón, no lo quería ver a mi lado.
Entonces, el brahmán se alejo protestando hasta llegar a donde me esperaba Roopsing, mi conductor y ya compañero de viaje en este periplo por Rajasthán... mientras yo permanecía al borde del lago, intentado controlar mi contrariado ánimo.
Al poco rato, volvió donde yo me encontraba, esta vez en un tono más amable y ofreciéndome incluso su casa, si alguna vez yo volvía por Pushkar, al parecer Roopsing le había informado que era periodista... lo siento, no lo sabía... decía, mientras intentaba explicarme que los humanos eramos como una mano con cinco dedos unidos a la palma, pero diferentes entre si y que cada uno debía ganar dinero para subsistir en este mundo.... el chofer, el camarero, el "fotógrafo" (refiriéndose a mí obviamente) cobran por su trabajo y los bráhmana como yo también tenemos que cobrar.


Con el Brahmán en una terraza de Pushkar, foto realizada por Roopsing
Fue en ese momento y con el ánimo más calmado, cuando le invité a compartir un "chai" con nosotros en la terraza de una cafetería próxima... y le expliqué.
Esta bien, dije... "Todos al final necesitamos dinero para sobrevivir en este mundo, pero la diferencia estriba en como se enfocan las tareas de cada uno, como bien dices yo cobro por mis fotos, pero cuando las estoy realizando no les voy poniendo precio, esto viene después... lo que hago en cierta manera, es "enamorarme" de las situaciones, de los lugares, de las gentes y por esto procuro captarlos en un intento de conservar imágenes de los instantes, para mí y para otros... y tú, que eres un bráhmana, ya deberías saber esto y deberías haberte acercado a mí como a un ser que es parte del Todo y ayudarme con mis ofrendas... pero sin ponerle un precio previo... eso, el "premio" que reclamas, viene después."


Caja para los donativos en las escalinatas de acceso al lago

Al final, todo acabó de manera cordial, realicé mis ofrendas, las fotografías del lago de Pushkar, un donativo para las vacas sagradas y otro donativo para el Bráhmana... mientras un grupo de monos curiosos situados en la primera fila de un cercano edificio, observaban impasibles toda la situación.



http://www.diariosdeunfotografodeviajes.com/2015/01/pushkar-ciudad-mistica.html
Pushkar, ciudad mística 
Pushkar, era el último gran enclave urbano, que visitaría en mi ruta por Rajasthán, antes de volver nuevamente a la ciudad de Jaipur, allí me esperaban los 52 ghats que rodean el lago sagrado y más de 400 templos, por los que circulan toda clase de peregrinos, brahmanes, shadus, turistas y viajeros curiosos...

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