Todo empezó en África

Año 1.989, mi primer gran viaje al estilo que más me ha gustado siempre, es decir adentrandome en las rutas no convencionales que las agencias de viajes del momento, no te podían ofrecer, fué sin duda el que hicimos un grupo de canarios a Senegal, Gambia y Mali.
Pretendiamos llegar hasta Mopti, la Venecia africana en Mali, habitat de la tribu Dogón...pero en Cayés, tuvimos que resignarnos con regresar, el dinero y los ánimos escaseaban tras más de 20 días rodando en vehículos 4x4, por las pistas polvorientas de estas regiones.
Habiamos previsto para nuestro viaje, el més de Diciembre ya que la temperatura en las regiones que visitariamos, era mucho más soportable en esta época del año, además coincidiriamos con la celebración del Rallye París-Dakar...y tal vez podriamos ver algo del espectáculo.
Pero el "espectáculo" lo dabamos nosotros al llevar vehículos que en apariencia parecian formar parte de este conocido rallye internacional...así que en ocasiones, los lugareños que nos ibamos encontrando en las aldeas que visitabamos, nos elogiaban y ofrecian su más sincera acogida, ya que segun nos hacian saber..."nosotros eramos más normales, que esos otros locos, que con vehículos similares, atravesaban sus pueblos a un ritmo vertiginoso, sin parar para disfrutar de la hospitalidad que ellos querían brindarles y con un evidente riesgo para la seguridad del ganado y de los propios habitantes de los poblados, que osaran ponerse en medio de tan loca manera de recorrer África"



...La verdad, que bien sentaba una cerveza fría, cuando la encontraba...que no siempre era posible, la mayoría de los poblados carecen de luz electrica y solo algunos privilegiados tenían un motor ó generador para mantener las neveras de los desabastecidos establecimientos.
...La mayoría de las veces los pequeños comercios que ostentaban los carteles con marcas de refrescos y cervezas, solo tenian eso..."los carteles".

El dialogo era fundamental para conseguir las cosas que ibamos necesitando en el camino y poco a poco me fuí aprendiendo algunas pocas palabras y frases sueltas en los diferentes dialectos, uolof, serer, mandinga...con las que junto a mi pobre francés...me hacía entender.
Cuando en los primeros días andabamos en "manada" y medio perdidos, por las calles de Dakar, mapa en mano y rehuyendo de los multiples elementos que se nos acercaban para ofrecernos artículos ó servicios de todo tipo...uno de estos senegaleses, se nos acerco y en correcto castellano, nos increpó lo siguiente..."muy bonito, visitan mi país y pretenden conocerlo con los mapas y libros, sin escuchar a sus propios habitantes".
A mí personalmente me pareció una muy acertada afirmación y por esto aunque siempre me informo previamente con datos y mapas sobre la situación, costumbres, etc... de los países que visito, nunca dejo por ello de convivir y comunicarme con los habitantes del lugar, que hasta ahora y en la mayoría de los casos, me han brindado siempre su incondicional hospitalidad y apoyo.