Isla de La Palma / El secreto de los Enanos

A lo largo de la historia, la isla de La Palma ha recibido numerosos nombres. Los aborígenes la llamaban Benahoare que se puede traducir como "Mi Tierra", en los escritos de Plinio el Viejo, se hace referencia a La Juninia Maior, que posiblemente corresponda con esta isla del Archipielago Canario.
A La Palma, se la conoce tradicionalmente, con el nombre de San Miguel de La Palma y debido a su frondosidad y belleza también son muy populares los sobrenombres de La Isla Bonita, La Isla Verde o La Isla Corazón.
La isla de La Palma, reserva de la Biosfera desde el año 2002, rezuma mágia y belleza por cada uno de sus rincones y paisajes. Sus orgullosos pobladores, gentes sencillas e ingeniosas, siempre han sabido conservar el entorno y las tradiciones, con celo y cariño.

Parque Nacional de la Caldera de Taburiente

Balcones en la avenida marítima de Santa Cruz de La Palma

Una de estas ancestrales tradiciones y tal vez una de las más esperadas, sea sin duda la Bajada de la Virgen de Las Nieves, entre las celebraciones que acompañan a este acto que se celebran cada cinco años, en las calles y plazas de la capital de la isla, la ciudad marítima de Santa Cruz de La Palma, antiguo enclave de relaciones comerciales con Europa y América, destaca el Baile ó Danza de los Enanos.

El origen de esta Danza de los Enanos bailadas por hombres, se remonta en el tiempo, ligado a las celebraciones del Corpus Christi y la más antiguas crónicas que se conocen sobre esta danza datan del año 1833.
La Danza, es una ofrenda que se realiza en honor de la Virgen de las Nieves y hace las delicias de niños y mayores con el baile de una polca. En sus orígenes allá por el año 1835, los danzarines, siempre hombres, exhibían figuras de enanos y enanas, que se transformaban delante del público. En la actualidad un coro precede y acompaña a los danzarines que en un principio hacen su aparición en público, ataviados con largas tunicas y apoyados en un bastón, para luego pasar a través de una caseta, ( que fue incorporada a el acto por D. Miguel Salazar Pestana en los años 1900-1905 ) donde con gran rapidez los participantes salen convertidos en Enanos y comienza a bailar una polca palaciega acelerada.
La emoción y el misterio que la aparición de Los Enanos inspiran sobre el pueblo palmero, se respira en el ambiente de sus calles y plazas contagiandose a los miles de visitantes que hasta allí acuden para disfrutar de estas fiestas y en especial de esta Danza de Enanos que comienza al anochecer y continua hasta la mañana del día siguiente recorriendo las calles y plazas principales de la ciudad, cantando y bailando una canción de letra pegadiza.
Todos esperamos con paciencia y entusiasmo para deleitarnos con la actuación de estos abnegados bailarines que tras pasar por la caseta, se convierten como por arte de mágia, en unos simpáticos enanos danzarines.

Los danzarines a su paso por la calle O´Daly ó calle Real