Postales de Madrid

Estuve viajando a Madrid con cierta asiduidad para realizar unas fotografías que más tarde serían usadas como postales y como parte de la información gráfica de libros de información turística sobre la ciudad del oso y el madroño. Mientras deambulaba de un lado para otro de esta enorme metrópolis en que se ha convertido la capital del Reino, pensaba, sufría y me reía para mis adentros con las diferentes anécdotas que me iban sucediendo... y es que no es lo mismo hacer fotos de una ciudad, siguiendo tus propios gustos y aprovechando las circunstancias y lugares que vas encontrando en el camino, que cumplir con unos objetivos y directrices marcadas de antemano por la editorial. 

Las ejecución de las fotos debían responder a determinados ángulos y momentos del día y en una ciudad de tanto movimiento como lo es Madrid, esta es una labor bastante compleja y siempre me topaba con que algunos de los emplazamientos, edificios ó monumentos estaban no disponibles para las fotos... por razones que hasta ese momento desconocía ó no me esperaba, me explico:
El monumento neoclásico de La Fuente de Neptuno, situado en la Plaza de Cánovas del Castillo, en ocasiones sirve como lugar de celebraciones de los títulos conseguidos por el equipo de fútbol del Atlético de Madrid y se deja sin agua hasta saber el resultado de los partidos y lo mismo ocurre con la emblemática Fuente de Cibeles, solo que esta sirve como lugar de festejos para los seguidores del Real Madrid.
En la Plaza Mayor, se suelen celebrar eventos y festivales de todo tipo con lo que parte de su superficie aparece vallada, llena de sillas, altavoces y demás enseres de la fiesta popular... así una tras otra las dificultades para obtener las fotografías deseadas se suceden, pero también las satisfacciones... los días azules y las noches luminosas me alegran y benefician. 


Uno de los objetivos más difíciles de fotografiar era sin duda, la Puerta del Sol... no había manera de pillarla sin que algún grupo de manifestantes ocupara la plaza para reivindicar sus derechos ó para mostrar su indignación por la actual situación del país... así que en una de las visitas me hospedé en uno de los hoteles que dan directamente a la plaza, para así estar pendiente del mejor momento en el que realizar las fotografías solicitadas, el resultado fue que sí, que al final conseguí las deseadas fotos, pero a cambio me pasé un par de noches en las que casi no podía ni dormir con el incansable ajetreo que se desarrollaba bajo mi pequeño balcón. Cuando no había manifestaciones, se sucedían los improvisados espectáculos de mariachis, titiriteros, etc y cuando ya todo parecía finalizar, entonces aparecían los grupos de jóvenes trasnochados... turistas, no turistas, vendedores, músicos y demás especies noctambulas...y así permanecía noche tras noche, hasta las más altas horas de la madrugada... por momentos me recordaba el ajetreo de la plaza Jemaa el Fna de Marrakech, pero sin los puestos de comida...que pena!! 

 

Por todas estas razones y algunas otras más, tuve que efectuar un par de incursiones fotográficas a la ciudad de Madrid, para poder cumplir con los encargos editoriales, visitas que por otro lado, también aproveché para compartir agradables momentos de recreo con los amigos y familiares que allí tengo. En definitiva, solo me resta decir que realicé este artículo (que desde hace tiempo me rondaba en la cabeza), porque deseaba compartir estas pequeñas anécdotas de entre otras tantas que nos suceden a los fotógrafos cuando andamos de un lado para otro realizando lo que más nos gusta... nuestro trabajo de fotografía donde como en todas las profesiones se entremezclan los momentos de éxito y  de dificultades.