Viajes, turismo y publicidad

Es más que evidente, que vivimos inmersos en una sociedad consumista, donde todo se compra y se vende. Podríamos asegurar que las campañas de publicidad y marketing, cada vez se tornan más osadas y agresivas, invadiendo tanto los entornos naturales como los urbanos, en una clara intención de captar la atención de las masas. Con esta desenfrenada tendencia, multitud de centros históricos y monumentales de las grandes urbes, que son a la vez centros de importante afluencia turística, sufren estos agresivos ataques publicitarios, que alteran su fisonomía y estética.

Estatua ecuestre de Carlos III rodeada de publicidad en la Puerta del Sol de Madrid

En algunos casos, como este con la publicidad de Tio Pepe, en la Puerta del Sol madrileña, hasta se han convertido con el paso del tiempo, en icono y símbolo representativo del lugar, tal vez por ese halo romántico que puedan inspirarnos los anuncios publicitarios de la posguerra. Salvo este caso excepcional que en 2009 fue declarado patrimonio nacional de los madrileños, los actuales carteles de grandes dimensiones, que suelen ocupar las fachadas de edificios en restauración, solo aportan a mi parecer, una imagen desvirtuada de los emplazamientos históricos donde se sitúan. Esta practica publicitaria, ha dificultado en más de una ocasión mi trabajo como fotógrafo editorial, principalmente en grandes centros de afluencia de turistas como es el caso de Madrid.


Cartel publicitario de ropa interior en la Puerta del Sol, Madrid

Un clarísimo ejemplo de esta agresión publicitaria a los enclaves históricos, que son considerados patrimonio cultural de la humanidad, lo encontré en el conocido Puente de los Suspiros en Venecia, que para mi disgusto me lo encontré encajonado en un horrible entramado publicitario que impedía apreciar y fotografiar con fidelidad, uno de los más emblemáticos monumentos de la arquitectura barroca del siglo XVII.

El Puente de los Suspiros, rodeado por la publicidad

Entre toda esta vorágine publicitaria, cabe destacar la actuación universal de las grandes marcas, tales como Coca-Cola, que con una extraordinaria campaña de lo que podría definirse como Coca-Colonización, tiene distribuidos sus llamativos carteles rojo y blancos, por casi toda la geografía mundial. No importa cuan alejado este el lugar de los centros urbanos ó turísticos y posiblemente ni tan siquiera puedas encontrar el producto, en los modestos comercios del lugar, pero allí estará el cartel, como si de una bandera representativa de la sociedad de consumo se tratara.

Publicidad de Coca-Cola en Marrakech


Ver FOTOS CON HISTORIAS