El Lago Rosa

Uno de los escenarios más peculiares de los que te puedes encontrar en Senegal, es el Lago Rosa, donde a determinadas horas del día sus aguas adquieren un extraño e irreal color que varía entre el rosa y el purpura. Este efecto se debe a la oxidación que producen en la abundante sal de sus aguas, un grupo determinado de algas y microorganismos.


Si durante tu estancia en Senegal, decides visitar este peculiar paraje, te recomiendo que no te conformes con visitar el lago y las salinas, hacer las fotos de rigor turístico y salir corriendo. Las zonas que rodean este lago merecen que las visites con algo más de calma. Para ello, en las inmediaciones puedes contratar excursiones en todo-terreno, quads e incluso camellos. Nosotros nos decidimos por hacer un largo recorrido a bordo de un vetusto camión todo-terreno, pero que a pesar de su aspecto, tanto el piloto como el vehículo se comportaron de manera satisfactoria, en todo el trayecto.
El recorrido comienza visitando las salinas donde los hombres de la cercana aldea de Niaga peul, se esfuerzan en extraer la sal de los fondos poco profundos, a bordo de una rudimentaria embarcación, trasladandola hasta las orillas, donde las mujeres la transportan en cubos sobre su cabeza, para amontonarla y tierra adentro, donde se dejará secar.


Cuando ya había terminado con mi serie de fotos sobre el proceso de la extracción de sal, y doy la orden de seguir con el recorrido, el chofer  del camión, se encarama con el vehículo sobre una rampa de tierra y se me queda mirando, esperando mi aprobación ante tal proeza, por un momento lo mire perplejo, no terminaba de entender a que obedecía esa acción... hasta que la guía de la Oficina de Turismo de Senegal, que me acompañaba, me explicó que aquí era donde se establecia la etapa final del famoso Rally París-Dakar. 
Siguiendo con nuestro recorrido por el Lago y sus alrededores, nos encontramos con unas zonas plagadas de huertas donde los campesinos de las aldeas cercanas cultivan todo tipo de legumbres, que riegan con el agua dulce extraida de los pozos que excaban aprovechando el bajo nivel freático  que rodea las orillas del Lago. También es frecuente encontrarnos en esta zona con algunos pastores que acuden con el ganado para beber en las orillas del lago. 


En la siguiente parte del recorrido, atravesamos un pequeño desierto que separa el Lago de la costa y tras navegar por este mar de dunas con nuestro 4x4, llegamos a una extensa y solitaria playa de una gran belleza y al contemplar estas grandiosas muestras de la naturaleza, solo cabe exclamar a los cuatro vientos... Alá Akbar (Dios es Grande).