Que ver en Madeira


A pesar de que Madeira, no es una isla demasiado grande, ni demasiado habitada ya que tan solo tiene una superficie de 801 Km cuadrados y una población de algo más de 260.000 habitantes, la isla ofrece una variedad paisajística llena de contrastes. Durante los días que estuvimos viajando por la isla de Madeira, pudimos visitar y fotografiar, algunos de sus más destacados emplazamientos, sobre los que a continuación, les dejo algunas de las imágenes más representativas de cada lugar, acompañadas por unas breves reseñas informativas:


Funchal
La capital de la isla, es un destacado emplazamiento turístico en el Atlántico, con un bonito puerto que sirve de escala a los numerosos cruceros que llegan cada año para visitar la isla y la ciudad. Una moderna y tranquila ciudad que rezuma historia en cada uno de sus rincones y en la que se pueden practicar diversas actividades ó interesantes visitas culturales.
Ver artículo sobre Funchal.

Jardín Botánico
A tan solo tres kilómetros del centro de Funchal, se alza el Jardín Botánico, emplazado en la antigua quinta del Bom Sucesso, que en otros tiempos perteneció a la conocida familia Reid. El actual jardín, que cuenta con más de 2000 especies vegetales y una extensa población de loros y aves exóticas, es ahora además de centro de esparcimiento e interés turístico, un centro cultural y científico.

Monte
Un pequeño pueblo encaramado en unas altas colinas, sobre la ciudad de Funchal, en el que destaca el perfil de la iglesia construida para albergar a la Virgen del Monte, patrona religiosa de la isla. Un antiguo emplazamiento para el retiro que fue exilio del Emperador Carlos I de Austria. Monte es un lugar muy frecuentado por el turismo que acude atraído por sus jardines y para dejarse llevar cuesta abajo, por los carreiros en sus típicos trineos de mimbre.


Jardín Tropical
La admiración de su creador, el industrial Jose Beraro por el arte oriental y por las gestas de los portugueses en el lejano Japón, unidos a la frondosidad de la naturaleza propia de la isla, le han conferido a este gigantesco jardín ubicado en el pueblecito de Monte, un carácter muy especial, que hace las delicias de todos los que lo visitan, a la vez que pueden disfrutar de unas de las colecciones de azulejos más importantes del país.

Cámara de Lobos
Este para mí, es uno de los enclaves más bonitos de la isla, no en vano Sir Winston Churchill, el destacado político y estratega británico, acudía con frecuencia hasta este rincón, para plasmar en algunos de sus cuadros, el singular perfil de este pequeño pueblo de pescadores, conocido como Cámara de Lobos, por la cantidad de lobos marinos, que los primeros exploradores portugueses, se encontraron en esta acogedora bahía.

Cabo Giráo
Muy cerca del pueblo pesquero de Cámara de Lobos, se alza la formación rocosa de Cabo Giráo, considerado como uno de los acantilados más altos del mundo. En la cúspide de este emplazamiento, se ubica un amplio mirador, al que recientemente se le ha añadido una moderna estructura, que sobresaliendo a modo de balcón sobre el acantilado y provisto de un impresionante suelo transparente, sobrecoge a más de un visitante. 


Paúl do Mar
Debido a su complicada ubicación, durante un muy largo periodo de tiempo solo era posible acceder por mar a este aislado poblado de pescadores, a partir de los 60 se construyó una única carretera no exenta de peligros  dado la complicación del terreno.
Hoy día, Paúl do Mar es un lugar bastante frecuentado por turistas y amantes de la pesca, gracias a las nuevas vías y túneles construidos en los años 90.



Porto Moniz
Es uno de los más pintorescos y visitados  enclaves costeros de Madeira, rodeado de extensas zonas vinícolas, que se extienden hasta casi hasta el borde de unas curiosas formaciones rocosas de origen volcánico que adornan su perímetro costero, creando con la marea alta, unas increíbles piscinas naturales, que han contribuido a que Porto Moniz, se esté convirtiendo en uno de los centros de turismo, más destacados de la isla.


Seixal
Un bonito rincón de la costa madeirense, perteneciente al municipio de Porto Moniz, un lugar ideal para degustar un buen almuerzo a base pescado y otros productos de la mar y tomar un baño en sus agradables playas de callao y arena negra.
Muy cerca de Seixal, se encuentra la famosa cascada de agua, conocida popularmente como el Velo de la novia.




Sao Vicente
Esta población cercana a la costa, que llegó a poseer una relevante importancia en el siglo XVIII, gracias al emergente comercio del vino, es ahora un acogedor pueblo que se extiende entre el mar y la montaña. Un sugerente rincón que entre sus imágenes más representativas, cuenta con esta capilla a Sao Vicente, excavada en una gran roca que se encuentra frente al mar en la desembocadura del barranco. 

Santana 
Sin duda la imagen de estas tradicionales casitas en forma triangular y con tejados de paja, es la estampa que  mejor representa a esta región que vive de la agricultura, la artesanía y ahora, de la tradición, desde que en 2004, se inaugurara el Parque Temático de Madeira. Catalogado por la Unesco, como Patrimonio de la Humanidad, Santana se ha convertido en visita obligada para el turismo que acude a la isla.

Faial
Este bonito pueblo situado en las faldas de la impresionante Peña de la Águilas, surgió con el auge de las plantaciones de caña de azúcar en el 1519 y curiosamente, los primeros colonizadores, que llegaron para establecerse y explotar esta zona agrícola de Madeira,  fueron principalmente árabes y gallegos. 

Porto da Cruz
El pequeño núcleo que surgió en torno a esta pequeña bahía de la cruz y a la sombra de la montaña conocida como Peña del Águila, es un tranquilo pueblecito alejado de todo tipo de bullicio, pero en el que podrás probar sus ricos vinos "seco americano" y sus exquisitas Ponchas, producidas en el antiguo ingenio azucarero que aún se mantiene en perfecto funcionamiento.


Pico do Areiro 
Cuando llegas a las cumbres de Areiro, que con sus 1818 mt de altura, es el tercer pico más alto de la isla, te asombraras con el espectáculo que ofrecen las formaciones rocosas de indudable origen volcánico que se vislumbran desde ese privilegiado mirador. El Pico de Areiro, es punto de visita turística obligado y es también un lugar muy frecuentado por los amantes de la naturaleza y el senderismo.  



Ponta do Sao Lourenco 
Esta espectacular zona de la isla convertida en Reserva Natural, es también una zona preferente para la practica del senderismo. Sus curiosos acantilados y formaciones rocosas, a los que solo se pueden acceder caminando, ofrecen un extraño paisaje muy diferente al del resto de la isla, con una curiosa vegetación de plantas endémicas de la zona.



Machico
Este pueblo-ciudad de ordenada estructura construido en la desembocadura del río que lleva su nombre y al amparo de una bien resguardada bahía de lindas playas, fue el primer enclave donde se establecieron los primeros conquistadores llegados de Portugal y también el lugar donde según la leyenda, arribaron los enamorados Roberto Machin y Ana de Arfet, auténticos descubridores de Madeira


Santa Cruz
Ubicado en la costa oriental de la isla y muy próximo al aeropuerto internacional de Madeira, el atractivo núcleo de Santa Cruz, se ha convertido en una excelente zona residencial para nativos y foráneos.
Su ordenado paseo marítimo flanqueado de esbeltas palmeras, sus playas y piscinas lo han convertido en un lugar ideal para el ocio veraniego.


Canico 
Como final de este artículo sobre los lugares que puedes visitar en Madeira, acabaremos con la imagen de este curioso Cristo Rey, que se asemeja al de Brasil, ubicado en lo alto de un acantilado próximo a la aldea de Canico, en el termino municipal de Santa Cruz, construida por el escultor francés Georges Serraz.