El Argán y las cabras trepadoras

Cabras sobre un árbol de argán.
En el camino de Marrakech a Essaouira, me encontré con este grupo de cabras subidas a un árbol de Argán, una extraña y curiosa imagen de la que ya tenía conocimiento a través de las informaciones previas sobre la zona, que siempre voy recopilando de un lado y otro, antes de emprender un viaje.
La singular actitud de estas cabras trepadoras, se origina cuando escasea el pasto y buscan alimentarse con las hojas del argán, una especie arbórea endémica de las zonas semidesiertas, que solo se puede encontrar en la región del Souss, al suroeste de Marruecos y en la zona de Tinduf, en Argélia. 

El árbol del Argán, puede alcanzar entre los 8 y 10 metros de altura, con un periodo ó ciclo vital que puede oscilar entre los 150 y 200 años, su floración tiene lugar en el mes de abril y en el interior de sus frutos parecidos a limones, se encuentran las semillas, unas almendras oleaginosas de donde se extrae el preciado aceite, que durante cientos de años, se ha venido utilizando por los pueblos bereberes de la zona, como producto de alimentación, forraje para el ganado, combustible y cosmético para piel y cabellos. Las reconocidas cualidades del aceite de Argán, para el tratamiento de diversas afecciones cutáneas y también como aceite de masajes, utilizado para aliviar dolores en las articulaciones, han fomentado el desarrollo de una mayor producción de este artículo agrícola, para su exportación a los mercados externos.


Cabras subidas en el ábol más próximo a la carretera
Pero volviendo a la curiosa imagen de las cabras que aprendieron a subirse a los árboles para alimentarse con sus hojas, cuando escaseaba la hierba, podremos observar como el ingenio humano, aprovecha cualquier circunstancia para obtener un beneficio extra, en este caso el de los pastores de la zona, que observando como los turistas y viajeros se paraban atónitos y sorprendidos para fotografiar la inédita escena, pronto vieron la oportunidad de mejorar sus ingresos mientras cuidaban de su rebaño, al exhibir en los árboles próximos a la carretera, pequeños grupos de cabras adiestradas para permanecer encaramadas en las ramas del argán, a la espera de los turístas, que a cambio de algunas monedas, pueden tomar su recuerdo fotográfico.