Sagunto

El Castillo de Sagunto
Sagunto, una ciudad de contrastes que se asoma al mar Mediterráneo y en la que a través de la historia han dejado su huella y legado cultural numerosos pueblos, tales como íberos, cartagineses, romanos, musulmanes y godos. El primer gran asentamiento humano en esta zona del Levante valenciano, conocido como Arse, fue levantado por los íberos, pero no fue hasta el siglo III antes de Cristo, cuando la ciudad amurallada construida sobre un cerro desde el que se controlaba los campos y la costa periférica, empezó a considerarse como un estratégico enclave para el comercio marítimo del Mediterráneo.



Tanta era la importancia de esta ciudad aliada de los romanos conocida como Saguntum, que el famoso y temido general cartaginés Aníbal Barca, decidió asediar y tomar la fortaleza que protegía a este importante puerto comercial, antes de continuar con su intento de invasión sobre el Imperio Romano. El duro asedio a la ciudad fortificada y la brava resistencia de los saguntinos, se prolongó durante ocho largos meses, y su gesta ha sido fuente de diversas creaciones literarias. 
En la actualidad, las ruinas del Castillo y de su amplio perímetro amurallado, desde los que se dominan impresionantes vistas de los campos y núcleos urbanos próximos, han pasado a formar parte del Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad. La visita a este recinto fortificado considerado como uno de los más importantes de España, es algo que nadie debe perderse durante su paso por  la ciudad de Sagunto.