Viajar en velero

Consejos para viajar en velero
Este verano, he tenido la oportunidad de realizar dos interesantes viajes ó travesías en velero. El primero lo realizamos para asistir a un encuentro náutico, que se celebraba en la isla de Gran Canaria, a la que llegamos tras 20 horas de navegación, desde el puerto de Garachico en la costa norte de Tenerife, y la segunda con destino a la isla de La Palma, a la que llegamos tras 10 horas de navegación, para permanecer en el puerto deportivo de su capital, durante toda la semana, con el fin de asistir a algunos de los más destacados actos de las Fiestas lustrales, que se celebran cada cinco años, con motivo de la Bajada de la Virgen de las Nieves. Fiestas en las que destacan, entre otras numerosas y vistosas actuaciones populares, los conocidos baile de los Enanos.
Viajar en velero, es sin duda una experiencia intensa y aleccionadora, en la que de manera previa, se deberían tener en cuenta, ciertas normas y observaciones básicas, antes de iniciar la travesía.

En travesía desde el norte de Tenerife, con rumbo a Santa Cruz de la Palma
Antes de embarcar / equipaje ligero e imprescindible
Para empezar, podemos hablar del equipaje y de las prendas imprescindibles que habría que llevar en un velero. Una bolsa de deportes, es preferible a una maleta rígida, ya que la primera se puede plegar y en consecuencia, estibar mejor sin necesidad de que esté dando tumbos de un lado a otro de la cabina. Con respecto al tipo de prendas que debemos llevar en nuestra bolsa, conviene tener en cuenta, que al atardecer y durante la noche las temperaturas bajan notablemente en alta mar y la humedad se hace patente en el ambiente, por lo que conviene llevar ropa de abrigo, tal como un jersey y una chaqueta. En ocasiones tendremos que soportar la lluvia, el embate de las olas ó el propio viento que salpica el agua de mar sobre la cubierta, así que un impermeable ligero, es también una prenda a tener en cuenta a la hora de preparar nuestro equipaje, (los navegantes más experimentados, suelen llevar un traje de agua, como el de los pescadores).
Pantalones cortos que faciliten nuestros movimientos a bordo, unas camisetas ó polos de manga corta y en ocasiones un bañador, deben ser parte indispensable de nuestra vestimenta a bordo.
Calzado de Panama Jack y ropa cómoda para travesía en velero
El calzado más idóneo para este tipo de travesías, son los náuticos, pero las zapatillas tipo playeras ó las sandalias deportivas dotadas con suela de dibujos, para no resbalar sobre la cubierta, también son adecuadas para estas situaciones. Es conveniente evitar andar descalzo por la cubierta y está totalmente desaconsejado el uso de calzado con tacones, suelas duras ó negras, ya que estas ensucian y arañan la cubierta del barco. En conclusión, recuerda que es preferible que simplifiques tu equipaje, te aseguro que llevando lo mínimo, aún te sobrará la mitad.

Itinerario y meteorología
Antes de abandonar puerto, es imprescindible informarse sobre las condiciones meteorológicas y sobre el rumbo ó itinerario a seguir, para llegar con éxito al destino previsto. Los barcos veleros navegan de manera bastante lenta, y según las condiciones de viento del momento. La velocidad de crucero de este tipo de naves, oscila entre los 6 y 8 nudos, que equivalen a velocidades de entre 10 y 15 Km/hora, por lo tanto es difícil calcular con precisión, la duración de nuestras travesías... por eso se dice que, "En el mar, se sabe cuando partes, pero no cuando arribarás".
Travesía con mar gruesa en el canal Tenerife, La Palma
La vida a bordo
El espacio habitable en el interior de un velero, es bastante reducido y los recursos tales como agua y electricidad, son limitados, por lo que conviene ser ordenados y comedidos en nuestra vida a bordo. El barco funciona con 12V y aunque en algunos de ellos, se dispone de convertidores a 220V, conviene cargar y hacer uso de nuestros equipos electrónicos, mientras permanecemos enganchados a los suministros del muelle. Así mismo, conviene ducharse y lavar la ropa mientras estamos atracados, usando para estos menesteres, las instalaciones del propio puerto. Conviene recordar que los inodoros del barco, son muy básicos y para que no se atasquen, solo debemos utilizarlos para eliminar los fluidos y residuos orgánicos, producidos por nuestro cuerpo y nada más. Los depósitos de aguas negras, se suelen cerrar mientras se está en el amarre, y se vacían cuando se navega en alta mar, por esta razón es preferible usar los baños del puerto, durante nuestra estancia en tierra.
En la Marina de Santa Cruz de La Palma
El barco, siempre está en movimiento, aunque se encuentre fondeado ó atracado en puerto, por lo que conviene tener todas los enseres y utensilios de a bordo, así como los objetos personales, tales como móviles, cámaras, gafas ó libros, bien guardados y asegurados, para evitar su caída y extravio.

Normas de convivencia
Cuando entramos a puerto, debemos actuar de la manera más profesional que nuestros conocimientos náuticos, nos lo permitan, con movimientos serenos y sin gritos. En el caso de que tengamos que abarloarnos a otro barco, saltaremos a tierra, cruzando por su proa, a ser posible descalzos y procurando molestar lo menos posible. En la quietud de los puertos, la música alta y las conversaciones vociferantes, no son bien recibidas.
Detalles del April, el velero en el que navegamos
Para que la tripulación, pueda convivir de manera armoniosa, en un espacio tan reducido, conviene aplicar las normas más elementales de respeto personal y de camaradería. Establecer turnos y repartos de los diferentes trabajos comunes, como mantenimiento, limpieza ó cocina. El orden y la limpieza se hace indispensable, especialmente en la cubierta, donde habrá que tener especial cuidado en no verter líquidos ó cremas que puedan ocasionar resbalones a los demás. A la hora de poner a secar sobre la borda, nuestras ropas ó toallas, habrá que tener especial atención de que estas no sean arrastradas por el viento.

Logística y aprovisionamiento
Hacer un viaje charter en un velero, no es una actividad demasiado cara, sobre todo si te organizas bien a la hora del aprovisionamiento y compartes los gastos con el resto de tripulantes. Aunque en ocasiones cuando se visita puerto, se suele ir a probar alguno de los restaurantes ó chiringuitos de la zona, lo habitual es que se prepare la comida en el propio barco. Para ello, al realizar nuestra lista de la compra de víveres, debemos elegir productos con los que poder cocinar comidas rápidas y sencillas de preparar. Las verduras, pastas, arroces, fiambres, frutas y algunas conservas, son alimentos adecuados para la vida en un barco. Además cuando navegamos, es más difícil trabajar en la cocina, especialmente cuando las olas abaten sobre el barco, por lo que comer a base de bocadillos ó picoteo, se convierte en la manera habitual de alimentarse durante las travesías.
Los precios de atraque en los puertos de Canarias, oscilan entre los 10 y 30 euros por día, y  el gasto de gasóleo para el motor del barco, no suele ser excesivo en estas travesías cortas, sobre todo porque la mayoría del tiempo se navega impulsados por la energía del viento... que de eso se trata en definitiva, cuando se viaja en un velero.