El uso de las bicicletas en Holanda

Holanda y el culto por las bicicletas
La bicicleta, un medio de transporte barato y nada contaminante muy usado por los habitantes de Holanda, se ha terminado convirtiendo en uno de los iconos más representativos de la filosofía de vida de este país. Holanda cuenta en la actualidad con una extensa red de carriles y senderos para bicicletas, que puede llegar a superar los 35.000 kilómetros. Las condiciones geográficas del país, con unos terrenos muy llanos en donde casi no existen montañas, han favorecido de manera notable, la expansión de esta modalidad de transporte. Pero mantener este gusto y preferencia del pueblo holandés por las bicicletas como medio de locomoción, no ha surgido solo como consecuencia de las propicias condiciones geográfica, sino que por el contrario, responden a una demanda social, que desde los años 70 ha estado reivindicando su uso como medio de transporte, con numerosas marchas y manifestaciones populares, hasta conseguir llegar a la actual situación de respeto y prioridad, que ahora tienen los ciclistas en este país.

La bicicleta, un sistema de transporte muy valorado por los holandeses
Circular en bicicleta por el país, no solo esta reservado a los holandeses y son muchos los turistas y visitantes, que se suman a esta sana actividad del pedaleo y de esta positiva actitud surge el cicloturismo, una nueva manera de descubrir los pueblos y parajes de estas tierras, que cada vez cuenta con más adeptos y practicantes. Los viajeros, que elijan experimentar esta novedosa práctica del cicloturismo, pueden elegir entre una gran variedad de rutas tanto urbanas como rurales, que sin duda haran las delicias de los amantes de este sistema de transporte, entre los que me incluyo.
Paseo rural en bicicleta
El ejemplo holandés de como hacer prevalecer la libre movilidad de las personas, anteponiendolas a la monopolización del automovil, especialmente en las grandes ciudades y centros urbanos, convendría seguirse en otras muchas comunidades, en favor de un urbanismo más centrado en las personas, además de contribuir con una reducción de los costos energéticos y de las peligrosas emisiones contaminantes de los automóviles. Pero para esta solución sea posible, no solo será necesario el apoyo ciudadano, sino que deberá ser fomentado desde las propias instituciones gubernamentales.
Escenas ciudadanas con bicicletas
La bicicleta, en Holanda es plenamente usada por sus ciudadanos,  para muchos y diversos fines, tanto profesionales como de ocio y la silueta de ciclistas y bicicletas ya forman parte inseparable del paisaje rural y urbano del país.
 Bicicleta atada a un puente sobre los canales, una imagen representativa de Amsterdam
En realidad la bicicleta para los holandeses, es mucho más que la posesión de un vehículo de transporte, parece más una fiel compañera de aventura con la que compartir todo un estilo y filosofía de vida. Por este motivo valoran con celo y cariño a sus viejas bicicletas, con la que han compartido tantas experiencias y aventuras, sin preocuparles lo más mínimo que estas, no sean el último modelo del mercado.
Una mujer circulando con su bicicleta por las calles de Amsterdam
Viejas bicicletas estacionadas en una vía urbana
Además, tener una vieja y maltrecha bicicleta, posiblemente evite que los amigos de lo ajeno se fijen en ella y acaben sustrayendola, privando a su propietario de tan efectiva y fiel compañera.