Viaje a Holanda

Molinos y canales en la región holandesa de Zaanse Schans
La mayoría de la gente, cuando realiza su primer viaje a la cautivadora Holanda, no puede dejar de sentirse atraída por los coloridos contrastes de sus paisajes y por la hospitalidad y el carácter extrovertido de sus habitantes. Los Países Bajos, más conocidos como Holanda, poseen un encanto especial que acaba atrapando a todo el que decide visitarlo. Las bicicletas, los quesos, los zuecos de madera y las siluetas de los grandes molinos, que destacan sobre los llanos paisajes, se han convertido en algunas de las imágenes más representativas de este país, conocido también por sus famosos canales y diques, muestras del esfuerzo y tesón de este pueblo en su lucha constante, contra el mar y las inundaciones que desde siempre azotaron a esta zona geográfica de Europa.

Los holandeses, grandes defensores de las energías renovables, son gente que disfrutan con las actividades al aire libre, y les encanta realizar excursiones a píe ó en bicicleta, siempre que el tiempo tanto cronológico como meteorológico, se lo permite. La gastronomía, los deportes y las artes, claros exponentes de la cultura del ocio, también forman parte de sus preferencias más entusiastas.
Una pareja paseando en bicicleta por los campos de Zaanse Schans
A pesar de que Holanda, es uno de los países más densamente poblado de Europa, cuando se visitan sus grandes ciudades, no se tiene la sensación de moverse en centros urbanos con excesiva masificación humana, y mucho menos, cuando lo hacemos por sus atractivos pueblos y parajes rurales. Las tres ciudades más importantes del país, son Amsterdam, Rotterdam y La Haya ó Den Haag, donde reside la capital, aunque en ocasiones, hasta los propios holandeses llegan a considerar a la ciudad de Amsterdam como la capital del Reino, y a la ciudad de La Haya, como la sede del Gobierno.
Vista de uno de los canales de la ciudad de Amsterdam
Amsterdam, la ciudad navegable
La activa ciudad de Amsterdam, se ha convertido por mérito propio en lugar de peregrinación turística, para los miles de visitantes que hasta allí acuden cada año, para deleitarse y entremezclarse con la vida desenfadada de esta populosa metrópolis de calles navegables. Una ciudad que muestra con orgullo asomadas a sus canales, suntuosas e históricas mansiones, que alternan su majestuosidad, con las largas hileras de antiguos y estrechos edificios, en los que destacan los singulares y típicos hastiales triangulares, que rematan sus fachadas.
Amsterdam, necesita ser recorrida sin prisas disfrutando de sus cafetines, bares y comercios, así como de sus múltiples museos y salas de arte, pero a ser posible conviene que no centres tu visita tan solo a esta populosa y popular enclave urbanita. Los paisajes de la costa y del interior del país, bien valen una incursión, además con la ventaja añadida de que los servicios de transporte público en Holanda, funcionan de manera muy regular y efectiva, por lo que no necesitaras complicarte demasiado para moverte de un lado a otro del país.
Playas en la zona costera de Katwijk
Costa de Noordwijk y Katwijk
La costa holandesa, es célebre por sus extensas playas de arena y las amplias zonas de dunas, que ahora son Reservas Naturales, donde está permitido el excursionismo y el paseo en bicicleta. Así que para poder conocer una de estas zonas de playa, tomamos un tren desde Amsterdam, hasta Leiden, y una vez allí, alquilamos unas bicicletas para recorrer las atractivas zonas costeras de Noordwijk y Katwijk.
El largo paseo en bicicleta por entre las calles y avenidas de estas poblaciones costeras, así como la travesía a través de los senderos habilitados en las zonas de dunas, resulto de lo más agradable y gratificante. Nuestro siguiente enclave a visitar, sería la pintoresca población de Volendam, un antiguo puerto de pescadores, que ahora ve sus calles repletas de turistas.
Embarcaciones deportivas en el puerto de Volendam
Puerto turístico y pesquero de Volendam
La impecable conservación de sus casas tradicionales, la actividad de su puerto, donde todavía hoy día, se puede comprar pescado fresco y la oferta de sus comercios y restaurantes, han convertido a Volendam, en un atractivo emplazamiento turístico. Desde su puerto, se organizan excursiones marítimas, siendo una de las más frecuentadas por los visitantes, la que se realiza hasta la próxima y pequeña isla de Marken
Calles de Volendam
Tras varios días recorriendo las zonas costeras y acabadas nuestras incursiones por las calles de Volendam, la isla de Marken y las playas de Noordwijk y Katwijk, decidimos conocer un poco más de cerca las zonas rurales del interior.
Granja y molino en Zaanse Sanchs
Los molinos de Zaanse Schans
En la región de Zaan, donde aún permanecen en pleno funcionamiento algunos molinos, destaca la comunidad agrícola de Zaanse Schans, donde sus antiguas casas de madera, las granjas, los talleres artesanos y los molinos, que aún se siguen elaborando productos de primera necesidad tales como aceite, mostaza ó maíz, ahora se muestran al público, convirtiendo la zona en un museo  etnológico, que atrae a numerosos visitantes y turistas.
Vista general de un molino y de su maquinaria
Los molinos, comenzaron a formar parte del paisaje holandés a partir del siglo XIII, sus usos y características son bastantes diversas, según la finalidad a la que estaban destinados. En la zona de Zaanse Sanchs, algunos de estos magníficos molinos pueden ser visitados por el público.
Zuecos de madera, proceso de fabricación y presentación final como souvenir
También es interesante, visitar alguna de las tiendas taller donde se elaboran los tradicionales zuecos de madera, un útil y rudimentario calzado creado para poder caminar por entre las inundadas zonas próximas a los campos de trabajo y que sin duda también se ha convertido en uno de los símbolos más destacados de Holanda, un país que sorprende a los visitantes y que invita a volver, para seguir disfrutando de sus gentes y paisajes.