Los colores del Rajasthán

4 ciudades monocolor en el colorido Rajasthán
En la India, es evidente el gusto que muestran sus habitantes por el uso de los colores en cada manifestación de su vida diaria. Ropajes, casas, enseres, vehículos y hasta los animales, son decorados en cada momento y ocasión con alegres y vivarachos colores. Por esta razón, escribir sobre cuatro ciudades monocromáticas ubicadas en la región de Rajasthán, podría hasta llegar a parecer paradójico. Pero curiosamente y sin obedecer a ninguna razón predeterminada.

Las ciudades de Jaipur, Jodhpur, Jaisalmer y Púshkar, que visité en mi viaje al norte de la India, destacan por la uniformidad de tonos que muestran, la mayoría de sus edificios. Esta peculiaridad, ha propiciado que también se las conozca con los sobrenombres de ciudad rosa, azul, dorada y blanca.

Jaipur, la Ciudad Rosa
Una fascinante ciudad de bulliciosos bazares y opulentos palacios, fundada como capital del estado en 1727, a la que también se la reconoce con el apodo de La Ciudad Rosa. Sobrenombre que le viene dado por el color que ostentan los edificios más emblemáticos de la ciudad, así como el de los muros y puertas de acceso que se extienden alrededor del centro histórico.
Fachada color rosa del Palacio de los Vientos ó Hawa Mahal, en Jaipur
Jodhpur, la Ciudad Azul
La ahora típica imagen de la ciudad azul que conocemos, tiene su origen en el barrio de Brahmapuri, un antiguo poblado perteneciente a la casta de los Brahamanes. Que acostumbraban a pintar de azul índigo sus viviendas, para distinguirlas de las demás castas. El curioso aspecto azul, producido por esta singular coloración añil, se aprecia mucho mejor, cuando se contempla desde las altas murallas del Fuerte Mehrangarh, desde el que se domina una amplia panorámica de toda la ciudad.
Barrio azul de Jodhpur
Jaisalmer, la Ciudad Dorada
Jaisalmer es una remota ciudad del Rajasthán, situada a las puertas del desierto del Thar.  Durante el siglo XVI, en la época de las grandes caravanas, llegó a convertirse en un floreciente centro de comercio. Durante este próspero periodo, los enriquecidos gobernantes y comerciantes, construyeron formidables palacios y ornamentadas Havelis, utilizando la amarillenta arenisca de las canteras cercanas. Este material utilizado, cuyo color se asemeja al de las doradas dunas que rodean la ciudad, propició a Jaisalmer,  el sobrenombre de Ciudad Dorada. Un efecto que se puede apreciar de manera evidente, al observar la iluminación que adquieren los muros y edificios de la ciudad, especialmente cuando las cálidas luces del atardecer inciden sobre ellos.
Doradas murallas y palacios de Jaisalmer
Púshkar, la Ciudad Blanca
En Púshkar, una pequeña población convertida en centro de pregrinación religiosa. La vida gira en torno a los Ghats sagrados del lago y entre los más de 400 pequeños templos, que se esparcen a un lado y otro de la ciudad. Un escenario en cuyos edificios predomina el color blanco, y la bulliciosa y colorida actividad de mercadillos y bazares, convive a diario con el mundo religioso de ascetas y santones.
Uno de los Ghats de acceso al lago de Púshkar
 

Artículo realizado para la revista CMagazine digital